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Lucas Boyé lidera la reacción de los locales y salva un vibrante 2‑2 en Mendizorroza


El Deportivo Alavés transformó la adversidad en energía y encontró en Lucas Boyé el liderazgo para sostener un empate que puede marcar tendencia.

No fue solo un 2-2 en la jornada 25 de LaLiga EA Sports. Fue una declaración de resiliencia.

El Deportivo Alavés no tuvo un inicio cómodo ante el Girona FC en Mendizorroza. El equipo catalán impuso ritmo, precisión y eficacia en los primeros minutos, golpeando cuando el partido todavía se estaba acomodando. El plan visitante parecía claro: controlar la posesión, acelerar en tres cuartos y castigar cada desajuste.

Pero el fútbol no se define únicamente en los primeros compases.

El Alavés entendió que debía modificar el pulso del encuentro. Adelantó líneas, activó la presión tras pérdida y comenzó a cargar el área con mayor convicción. En ese contexto emergió Lucas Boyé, no solo como goleador, sino como referencia emocional del equipo. Su intervención cambió el estado anímico del estadio y devolvió al conjunto local al partido.

Lucas Boyé celebrando el gol

El empate no fue un accidente: fue consecuencia de insistencia y lectura del momento.

A partir de allí, el duelo se convirtió en un intercambio abierto. Girona sostuvo su identidad, apostando por la circulación y la amplitud, mientras el Alavés respondió con intensidad y transiciones directas. Los porteros tuvieron intervenciones decisivas en un tramo final donde cualquiera pudo inclinar la balanza.

Más que un punto en la clasificación, el 2-2 deja una sensación clara: el Alavés tiene recursos competitivos para reaccionar ante escenarios adversos. En una liga donde los detalles definen permanencias y aspiraciones europeas, la capacidad de recomponerse vale tanto como una victoria.

El empate en Mendizorroza no cambia la tabla de manera drástica, pero sí puede cambiar dinámicas. Y en LaLiga EA Sports, las dinámicas suelen pesar más que los números aislados.

La pregunta que deja la jornada es directa:
¿Fue solo un empate… o el inicio de una versión más competitiva del Alavés?