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Víctor Muñoz tuvo un debut desafortunado con el Real Madrid, pero en menos de un año ha explotado en Primera División y debutará con España este parón


El pasado 11 de mayo, el Real Madrid caía 4-3 en Montjuic ante el FC Barcelona. A falta de pocos minutos para el final, Vinicius Junior sintió unas molestias que le impidieron terminar el encuentro. En el banquillo esperaba Rodrygo Goes, también tocado, mientras que Endrick ya había ingresado previamente al terreno de juego. A Carlo Ancelotti solo le quedaba una opción ofensiva: el por entonces desconocido Víctor Muñoz.

El catalán, además excanterano azulgrana, se convirtió de forma inesperada en uno de los protagonistas del partido. Disputó apenas unos minutos, pero erró un mano a mano ante Wojciech Szczęsny que prácticamente dilapidó las escasas opciones del conjunto blanco en la carrera por LaLiga. Su acción evocó inevitablemente el recuerdo de Miguel Palanca, quien también debutó en un Clásico y falló una ocasión clara. Muñoz fue objeto de duras críticas, aunque lejos de hundirse, interpretó aquel episodio como un punto de partida: lo mejor aún estaba por llegar.

La apuesta de Braulio ha sido un éxito

Osasuna apostó esta temporada por un futbolista que aún no había debutado en Primera División, y la jugada ha resultado sobresaliente. Víctor Muñoz se ha consolidado como uno de los jugadores más desequilibrantes del campeonato, destacando tanto por su capacidad de regate como por su velocidad. En el último enfrentamiento entre Osasuna y el Real Madrid, a Dani Carvajal le tocó emparejarse con él, y el extremo rojillo se impuso con claridad en el duelo individual. No ha sido un caso aislado, varios laterales derechos de LaLiga han sufrido ante su desborde y verticalidad. Sin embargo, existe cierta inquietud por su cláusula de rescisión de 40 millones de euros, una cifra asumible especialmente para clubes de la Premier League. Aun así, desde Tajonar transmiten calma y confianza en la continuidad del jugador.

El Mundial entre ceja y ceja

La lesión de Nico Williams, ausente en la última convocatoria de la Selección Española, abre una ventana de oportunidad para perfiles emergentes como el de Víctor Muñoz, que no renuncia a soñar con la Copa del Mundo. En la Eurocopa 2024, Ayoze Pérez fue la gran sorpresa en la delantera, pero su temporada actual no está siendo la más favorable. Tampoco parecen contar de cara al futuro inmediato nombres como Álvaro Morata o Joselu. En cambio, quien sí apunta a estar en la próxima cita internacional es Borja Iglesias.

Además, futbolistas como Ferran Torres y Mikel Oyarzabal, especialmente el último, podrían ser utilizados en banda, lo que amplía el abanico de opciones ofensivas. En ese contexto, Víctor Muñoz gana enteros. El dorsal 21 de Osasuna ha dejado claro que la Primera RFEF se le quedaba pequeña y que su irrupción en la élite no es casualidad. También ha demostrado que la inversión realizada por el club navarro fue, sin duda, una auténtica ganga.