El cabezazo de Sean Raggett pasa a ser un recuerdo imborrable de la FA Cup. Un testarazo directo a la historia. El Lincoln FC obra lo imposible y logra avanzar a cuartos de final tras imponerse al Burnley en su estadio


Una historia cargada de tintes épicos. Hace ya 102 años desde que un equipo non-League llegaba a cuartos. El QPR, en 1914, fue el último precedente y con unos tiempos totalmente diferentes. En Inglaterra, la última Liga profesional es la League Two -cuarta división-, la diferencia entre esta categoría y la Premier es sideral. Quizás, esta historia cobra más relevancia -si cabe- por el escenario donde han obrado este imposible.

Ganar en Turf Moor no es sencillo. El Chelsea de Conte sufrió el pragmatismo de los de Sean Dyche en su territorio. Pero, el Lincoln FC, llegó a Burnley hechizado. Volando por los áires ese mito sobre que se juega siempre en casa del débil, los más de 3000 fans de The Imps enloquecieron con el gol anotado por Sean Raggett. Un cabezazo pegado al segundo palo que ha sellado el nombre del Lincoln FC para la eternidad del fútbol inglés.

6 victorias y dos empates en FA Cup. Los números de un equipo que pertenece al fútbol amateur y sigue rompiendo con la habitual lógica de estas competiciones. Lejos de su fantasía, lideran la quinta división con la ilusión de vivir un ascenso que les permita desarrollarse como club.

El fútbol inglés sigue brindándonos sucesos memorables. El Lincoln ha cumplido, ahora le toca al Sutton United contra el Arsenal. Un equipo de quinta división que se enfrenta a los de Wenger, tras perder por 5-1 en München. The Us tienen por delante la oportunidad histórica de ver a dos equipos no profesionales en cuartos. Irreal pero no imposible.

Foto: The Guardian

Twitter: @luisfando