El Chelsea tirará de chequera para superar el varapalo ante el Burnley

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La dolorosa derrota del Chelsea en la primera jornada contra el modesto Burnley, más las deficiencias en la plantilla de Antonio Conte, provocarán que los Blues acudan al mercado estos últimos días dispuestos a asaltar la banca


Si el Chelsea tenía pensado reeditar el título de la Premier, cuajar un buen curso en las dos copas de Inglaterra, y además plantar cara a los Madrid, Barcelona o Bayern en la Champions, las últimas deficiencias de su plantilla ayudarían bastante poco. Tanto por lo corta que es como por la pérdida de figuras clave durante la temporada pasada. Gente como Diego Costa, que ha sido sustituido por Morata, o Matic, que aún no ha sido reemplazado, encajaban perfectamente en los esquemas de Antonio Conte más allá de la relación que tuviesen con el entrenador.

Ya la situación no pintaba demasiado bien en Stamford Bridge a lo largo del verano, principalmente por las desavenencias entre Conte y Roman Abramovich por el bajo caudal de fichajes, pero la derrota del Chelsea en la primera jornada de la Premier ante el Burnley ha precipitado los acontecimientos. Toda vez que el dueño ruso del conjunto inglés ha visto las barbas del vecino pelar y ha puesto las suyas a remojar, que traducido al argot futbolístico significa que se ha dado cuenta de que hacen falta tres o cuatro refuerzos inminentes para el equipo.

Los tres nombres marcados en rojo para la escuadra blue son: Virgil Van Dijk, Danny DrinkwaterAlex Oxlade-Chamberlain. El lateral pidió el transfer request a principios de verano para salir del Southampton, el Liverpool estuvo muy cerca de contratarlo pero todo quedó en agua de borrajas y ahora es el Chelsea el que presentará una oferta cuantiosa para trasladarle a Londres. Otra buena suma deberá mostrarle el bueno de Abramovich al Leicester para convencerle de que deje salir a Drinkwater, no en vano el medio inglés es un fijo en el once de Craig Shakespeare. De hecho, en Inglaterra ya se habla de que ha sido rechazada una primera oferta de 15 millones de libras, y de que el jugador no saldría por menos de 40 millones de euros.

La guinda al pastel llegaría con Oxlade-Chamberlain, más teniendo en cuenta el morbo de robarle un jugador al vecino que te acaba de ganar dos finales (FA Cup y Community Shield). El internacional inglés tiene contrato hasta 2018 y ya ha asegurado que no tiene intención alguna de renovar, por lo tanto si el Arsenal quiere sacar tajada debería desprenderse de él este verano. Tal vez 35 millones de libras sirviesen para convencer al zorro de Arsene Wenger, que en estas lides se desenvuelve como pez en el agua.

En total podría llegar a gastarse unos 120 millones de libras de una tacada, que al cambio dan unos 132 millones de euros. Lo normal en el mercado británico para este verano, es eso o perder comba en la pugna con el City y el United. Lo que implica una reducción de ingresos, pero como Abramovich sabe mucho de eso, soltará el dinero encantado.

Foto: The Sun

Twitter: @darkast

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