El «Xeneize» cortó su buena racha de resultados con una pésima actuación en su visita a Ecuador por la Copa Libertadores. Barcelona lo superó ampliamente, y gracias al gol de Garcés se apoderó del primer puesto en el grupo C  


En una noche deslucida en Guayaquil, Boca cayó por 1-0 ante Barcelona Sporting Club en el partido correspondiente a la tercera fecha de la fase de grupos en la Copa Libertadores de América. Las altas expectativas depositadas en la previa, al enfrentarse los flamantes líderes del Grupo C, fueron completamente desterradas en la cancha por los jugadores, que no supieron plasmar de la mejor manera sus respectivas ideas de juego.

Miguel Ángel Russo presentó a un equipo alternativo producto de las numerosas bajas recientes, y dejando entre los suplentes algunos de sus hombres más importantes. Con un esquema 4-4-2 pretendió contar con amplitud, dominar la pelota y lastimar al «Ídolo del astillero» con la verticalidad de sus extremos. En efecto, la posesión fue propiedad del «Xeneize» pero no pasó de eso.

Básicamente el primer tiempo no tuvo oportunidades de gol claras, ni de un lado ni de otro. Boca se mostró firme atrás, cerró bien los espacios, y Agustín Rossi no pasó sobresaltos. De vez en cuando, lograba superar las líneas de presión rivales y así alcanzar el arco de Javier Burrai, aunque siempre le faltó finalizar. Con tres centrocampistas naturalmente defensivos, era marcada la falta de creatividad y lucidez en la zona de gestación y se creía que los cambios no tardarían en llegar durante el complemento.

Pero tras la salida de los vestuarios, el once se mantuvo igual y Barcelona de a poco se asentó en el partido. Por la vía del pase y la constante movilidad de sus jugadores, empezó a descolocar a la visita. Primero Leonardo Jara con un despeje providencial en la línea, y segundo Rossi con una atajada en dos tiempos tras un córner, mantuvieron con vida a Boca. Pero a la tercera ocasión de peligro, los dirigidos por Fabián Bustos no perdonaron; salida limpia desde el fondo, avance de la pelota por el centro, apertura al lateral Mario Pineida y centro al espacio dónde Carlos Garcés conectó para poner el 1-0.

La apertura del marcador golpeó al «Xeneize», que si ya estaba perdido desde el comienzo del segundo tiempo, a partír de allí prácticamente desapareció del partido. El conjunto ecuatoriano realizó algunas modificaciones para aportar mayor frescura y mantener el dominio incesante. Destacada la figura del argentino y ex-Boca Damián Díaz en Barcelona, eje y cerebro en la mitad de la cancha, moviendo los hilos y creando peligro con su experiencia.

Recién 20 minutos después del primer y único gol del partido, se vieron las variantes en la visita. Russo mandó a la cancha a Carlos Tévez, Gonzalo Maroni y el juvenil Exequiel Zeballos, y el impacto fue inmediato. Segundos pasaron para que Burrai tuviera que responder frente a los constantes centros que cayeron en su jardín, y ante la que fue la situación más clara de Boca y del partido en sí. En un contra ataque tras un tiro de esquina desperdiciado por el rival, el «Apache» habilitó a Maroni que encaró hacia el arco y remató cruzado al palo. Al rebote, Julio Buffarini llegó para ejecutar un buscapié que fue tapado por la defensa y que finalmente acabó en manos del arquero.

Sería su última chance en el cotejo. El conjunto azul y oro tuvo la intención de ser directo en el final, pero más allá de las situaciones mencionadas, Barcelona se encerró bien y de esta forma aseguró el triunfo que le daba el ascenso al primer puesto del grupo. Una victoria que mereció por haber brindado una imágen mucho más convincente que su rival, y lógicamente por hacer efectiva al menos una de todas las ocasiones que dispuso en los 90 minutos.


SÍNTESIS DEL PARTIDO


Foto: CONMEBOL Libertadores

Twitter: @ivovidal_8