El Real Betis empató la pasada noche ante la Real Sociedad en el partido correspondiente a la ida de octavos de Copa del Rey. Encuentro que se cerró con un empate ante la falta de gol por ambos equipos.


Año nuevo, vida nueva. Eso piensan los que tienen mucho que cambiar, no como el Betis y la Real. El equipo de Quique Setién parece haberse descarrilado de su senda desde que diese comienzo el nuevo año. En apenas nueve días acumula ya una derrota en el campeonato doméstico y un empate en la Copa del KO. Poco queda de ese Betis que cumplía promesas y escalaba sin miramientos. Continúa sin dar en el clavo y a falta de probar en la Europa League, le da igual la competición de la que estemos hablando, ya sea LaLiga o la de su majestad el rey. Pero no hay que exagerar.

Hasta ahora el Benito era su fortín y allí quien iba se podía temer lo peor. Ahora y tras el encuentro de este jueves no hablaremos de miedo, sino de falta de acierto o fortuna. No faltó intensidad en ninguno de los bandos. Eso sí, los béticos merecieron mejor suerte. Con los de Solari a la vuelta de la esquina, al Betis solo le preocupaba ir paso a paso. Lo primero la Copa. Y el objetivo sumar la primera victoria del 2019. No se cumplió.

Pero el Betis ahora es así, lo saben los que decidieron quedarse en casa y aun más los que acudieron al Villamarín. Mucha asistencia, mucho toque y poca solución, tanto en los primeros cuarenta y cinco minutos, como en los segundos.

Transcurrieron cinco minutos hasta que la Real tuvo la primera, el esférico se fue a las manos del portero, aunque siendo realistas el guardameta sevillano tuvo mucho trabajo, que solventó librando a Setién del arrepentimiento por haber optado, un año después por una defensa de cuatro, sacando al terreno de juego a solo por dos centrales.

Quince minutos y el conjunto txuri-urdin ya sumaba dos amarilla, producto de dos agarrones, en dos intentos de evitar la contra. La primera para Zaldua en el minuto nueve y la segunda para Zubeldia en el 16, esta vez por detener a Francis.
Canales fue de lo más relevante: tocó, la pegó, pero no arriesgó. A él se le vio, al contrario que a Sanabria que no apareció. Llegó el gol de Canales, sin subir al marcador. Fue en el minuto 19, cuando el colegiado empezó a ganarse el odio de la afición bética. Invalidó el tanto por fuera de juego y comenzó a arder el Villamarín.

El primero por fuera de juego y el segundo por falta al portero. Recortó metros Canales dejando atrás a la línea defensiva. Falló en el control, recuperó Joaquín y la mandó al larguero, Sanabria se hizo con el rechace y marcó, no sin antes derribar a Gero Rulli. Se encendió de nuevo la afición y empezaron los pitos desde la grada, y lo que no fueron pitos.
Se notaba el cansancio. Mandi vio la amarilla y los béticos su oportunidad más clara del primer tiempo. Canales combinó con Joaquín, de tacón se la dejó a Guardado que la golpeó y terminó sacando Rulli.

En el segundo tiempo, trajo aire fresco para los béticos. Eso sí, cinco minutos le duraron. Se olía el gol por la parte local, de forma inminente. Pero no lo hubo. Los visitantes tuvieron la victoria también de la mano de Juanmi, el andaluz tuvo el gol en sus botas en el 74’, pero el guardameta verdiblanco le ganó la partida y se anticipó, tapándole todo hueco posible.

Muchos cambios, en el banquillo, pero la segunda parte fue la prolongación de la primera. El resumen del fútbol: Lo Celso, Lo Celso y Lo Celso. Toda buena jugada pasó por sus botas. Luchó y dio una vez más una clase magistral de pases inverosímiles. Lo intentó sin obtener premio, al igual que los veintiocho hombres que pisaron el cesped. Tuvieron varias los béticos y varias la Real, estos últimos más cuando se vieron contra las cuerdas, acorralados por el cronómetro y bajo la necesidad de rascar una mínima ventaja de cara al próximo encuentro que se jugará la siguiente semana. Y que decidirá quien viaja a cuartos de final de la copa del rey. Ya lo dijo Feddal: “Si el Betis está en esta competición es para conquistarla”, y todo puede ser, ¿por qué no? Por el momento…habrá que esperar.

 

Imagen: LaLiga