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El entrenador salmantino ha sacado la mejor versión del brasileño esta temporada que ha marcado cinco goles en ocho partidos


El fútbol es un deporte de dinámicas y, sobre todo, de resiliencia. Para Vinícius Jr., el camino de los últimos meses había sido una montaña rusa emocional que parecía haberse estancado en un valle de sombras. Todo cambió tras la publicación de su ya famoso mensaje en redes sociales: «Lo haré por 10 veces. Ellos no están preparados». Aquella declaración tras quedar segundo en el Balón de Oro 2024 se convirtió paradójicamente en una barrera psicológica. Desde ese momento, el delantero del Real Madrid entró en un bucle de imprecisiones y desconexión, perdiendo esa chispa eléctrica que lo define como uno de los mejores del mundo.

Sin embargo, en uno de los contextos más convulsos que se recuerdan en la casa blanca en los últimos años, con una crisis de resultados que forzó un cambio de entrenador en mitad de la travesía, el técnico salmantino Álvaro Arbeloa ha logrado resetear la mente de su estrella. Tras la hecatombe sufrida en Albacete, el técnico ha reconducido el rumbo de un equipo que parecía a la deriva, recuperando el liderato de la Liga frente al Barcelona y manteniendo viva la llama en la Champions League. El punto de inflexión definitivo se vivió ayer en el Estadio da Luz. En una noche europea de máxima exigencia, Vini Jr. firmó un partido soberbio ante el Benfica, coronado con un gol extraordinario que recordó a sus picos de forma de las temporadas 2021/22 y 2023/24.

Lamentablemente, la brillantez futbolística se vio empañada por la polémica. Al finalizar el encuentro, el brasileño denunció haber sufrido insultos racistas por parte de Prestianni, jugador del conjunto luso. Aunque las cámaras de televisión no han podido demostrar los hechos de forma concluyente, el vestuario madridista se ha volcado con su compañero, confirmando la versión del 7′. Pese a este amargo episodio, la realidad deportiva es incontestable: el de São Gonçalo está volviendo a ser el factor diferencial que el Madrid necesitaba.

Mensaje de Vini Jr. en su historia de Instagram tras recibir insultos racistas.

Vini, junto a otro delantero

La clave de este renacimiento reside en el ajuste táctico de Arbeloa. Vinícius no se siente tan cómodo jugando en banda en un 4-3-3 rígido. El sistema con cuatro centrocampistas otorga mayor fluidez al juego del Real Madrid, permitiendo que figuras como Jude Bellingham o Arda Güler actúen con libertad por delante del trivote. En punta, Vini Jr. tiene más libertad de movimientos compartiendo ataque con un segundo delantero, ya sea Kylian Mbappé, Rodrygo o Gonzalo García. Esta libertad le permite castigar por dentro y por fuera, liberando su instinto depredador.

En una temporada donde el brillo colectivo no ha sido constante, la profundidad de la plantilla blanca emerge como su gran activo para luchar por todo hasta mayo. Con el Real Madrid dependiendo en gran medida de Mbappé, la recuperación de Vinícius es vital para los días grises del francés. El brasileño vuelve a remar con fuerza y, junto al de Bondy, tendrá la misión de tirar del carro en una Europa donde gigantes como el Arsenal, el Bayern de Múnich o el propio Barcelona no darán tregua. Vini Jr. ha vuelto, y ahora tiene tiempo de sobra para demostrar que, efectivamente, el mundo debe estar preparado.