Llegar al club donde se fue ídolo como jugador. Intentar destacar ahora en la faceta de entrenador. Obtener un título nacional. Discutir con los periodistas locales. Finalmente, ser despedido: la historia de Aldo Bobadilla como entrenador del DIM


Durante 2007-2010 fueron años maravillosos para el Deportivo Independiente Medellín. Lograron su quinto título, el Torneo Finalización del 2009. Ese título tenía como referente al guardameta Aldo Bobadilla, quien se había convertido en un referente de la institución: estuvo 136 partidos en el club, donde se volvió el capitán y un símbolo de los paisas.

En el 2019 volvió a Colombia, volvió al DIM. Esta vez a cumplir una nueva faceta, un nuevo rol: la dirección técnica. Para ese entonces el club venía destacando en los campeonatos locales, pero no lograba nada más, faltaba un título. Apostar a uno de sus símbolos —siguiendo la tendencia europea— podría ser una buena estrategia.

Par de meses después de su regreso a la institución esta idea seguía en pie, ahora con mayor vigencia, pues Independiente Medellín había ganado la Copa Colombia de 2019. Ese fue el punto alto de Bobadilla como entrenador, también fue el único. El 28 de septiembre de 2020 fue destituido de la Institución.

De más a menos

Aunque su rendimiento en Independiente Medellín fue de 52,5%, su etapa como entrenador no será bien recordada. En su llegada tenía una nómina con importantes jugadores del fútbol local y uno que otro pretendió en ligas exteriores, como el caso de Andrés Ricaurte, actual jugador del FC Dallas. A esto se le sumaba el proceso del equipo donde, aunque no existiera una idea de juego consolidada, la constancia de su nomina base era valor significativo.

Estas circunstancias, en cierta medida, facilitaron la obtención del título de la Copa Colombia en 2019. Sin embargo, en paralelo, se venia evidenciando una realidad bastante opuesta. Mientras se celebraba ese título Independiente Medellín quedaba eliminado de los cuadrangulares finales del segundo semestre del mismo año. Pero poco se hablaba de ello, pues DIM volvía a Copa Libertadores.

Sin inversión

Después de eso, en época decembrina, los accionistas de Independiente Medellín se dedicaron en vender. Sin duda alguna, cualquier institución busca aumentar sus ingresos. El problema radicó en la inversión de esos ingresos. Teniendo por delante la Copa Libertadores, máximo certamen de Sudamérica, y estando en el mismo grupo de Boca Juniors, los directos del DIM, respaldados por Bobadilla, se dedicaron a la improvisación.

Ante la salida de su base —donde inclusos de los once (11’) inicialistas del título de 2019 solo quedan dos (2) — Medellín reestructuró su proyecto, o inventó un proyecto. A partir de 2020 establecía el objetivo de, en los próximos tres (3) años, buscaría hacerse campeón de tres (3) títulos locales y una Copa Libertadores. Ante la utopía de propuesta se sumaba la idea revolucionaria: todo a través de una plantilla joven, con base en la cantera.

Consecuencias lógicas

Aldo Bobadilla respaldó el proyecto, aunque se sabía que la intención de los accionistas era sacar tajada de los buenos ingresos del período 2019-2020. Los resultados de dicha improvisación llegaron pronto. El entrenador tiró a los jóvenes —que sí poseen buena técnica, pero aún presentan falencias consecuentes de la categoría senior— a disputar compromisos internacionales y locales. Las derrotas aumentaron.

En el 2020 Independiente Medellín perdió nueve (9) partidos, ganó seis (6) partidos y empató otros tres (3). Lo que más impactó fueron las cuatro (4) derrotas —todas las fechas hasta el momento— de la fase de grupos de la Copa Libertadores. Además, al mal momento estadístico, se sumaba el pésimo momento futbolístico, pues el DIM improvisaba en la cancha.

Pérdida de tono

Ante el mal momento la prensa lógicamente le dio mayor cubrimiento a la actualidad del DIM, situación que no fue de agrado para el entrenador. A partir de ese entonces se empezó a ver una actitud antipática, esquiva y, en aumento, grosera por parte de Aldo Bobadilla.

Esto se hizo evidente en el juego del domingo 27 de septiembre del presente año donde el entrenador paraguayo insultó y amenazó con golpear a uno de los corresponsales de planta baja en un partido de la liga local. El resultado final, un empate a un gol, fue lo menos relevante.

La inconformidad hacia Aldo Bobadilla ya era evidente por parte de la directiva. El lunes 28 de septiembre en mitad del entrenamiento el hasta ese entonces tuvo que abandonar la práctica pues era esperado en las instalaciones administrativas del club para hacerle saber de su destitución.

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¿Ahora qué?

Ese mismo día se confirmo que Ricardo Calle, en compañía de David Montoya y Wilmar Valencia, referentes de la institución, estarán en la parte técnica del primer equipo, en principio, hasta fin de año. Después se evaluará el mercado de entrenadores y el balance de este cuerpo técnico para definir su continuidad.

Además, el 30 de septiembre de 2020 DIM, ya eliminado, disputará la quinta fecha de la Copa Libertadores. Su rival, que juega de local, será Caracas. En la liga local el panorama no es alentador: el club se encuentra en la decimotercera posición. Mientras tanto, los directivos ignoran la situación, mientras una hincha desesperada expresa su indignación.

Foto: Twitter Medellín

Twitter: @JuanDavidTibad2