El ídolo argentino perdió la vida tras sufrir un paro cardiorrespiratorio del que no pudo recuperarse. Se encontraba internado en Tigre mientras se recuperaba de la operación de un hematoma subdural


El mundo está de luto. Diego Armando Maradona falleció a raíz de una descompensación y un posterior paro cardiorrespiratorio en el barrio San Andrés de la zona de Tigre, en el norte del Gran Buenos Aires.

El ex-futbolista que recientemente había cumplido 60 años, había dejado la Clínica Olivos el pasado miércoles once de noviembre, después de ser operado el martes tres para extraerle un hematoma subdural. A partir de ahí siguió con la rehabilitación en su última ubicación, una casa especialmente adaptada para que pueda continuar con su tratamiento.

La noticia fue confirmada por su abogado Matías Morla y al lugar llegaron inmediatamente su ex-esposa, Claudia Villafañe, y sus hijas Dalma y Giannina, quienes viven en el mismo barrio y fueron las primeras en arribar. En los últimos días, su familia habían notado a Maradona “muy ansioso y nervioso”, por lo que se había reflotado la idea de trasladarlo a Cuba para su rehabilitación, donde ya había pasado unos años luchando contra su adicción a la cocaína.

Este terrible suceso conmocionó a todos los argentinos y a sus fanáticos alrededor del mundo, lo que se vio reflejado en la enorme cantidad de mensajes y menciones publicadas en las redes sociales para despedirlo. Tras una carrera remarcable que empezó en las calles de Villa Fiorito, y engloba una copa del mundo y numerosos éxitos a nivel nacional e internacional, el fútbol pierde físicamente a uno de sus más grandes exponentes .

Foto: 20Minutos

Twitter: @ivovidal_8