La etapa 6 pondrá a prueba a las favoritas antes del decisivo Angliru
Un recorrido explosivo para abrir el díptico asturiano
La Vuelta a España Femenina 2026 entra en su tramo más exigente con la disputa de la sexta etapa, un recorrido de 106 kilómetros entre Gijón y la cima de Les Praeres, en el concejo de Nava. La jornada será el primer gran examen para las aspirantes al maillot rojo que actualmente porta Lotte Kopecky, líder tras la solidez mostrada por el SD Worx en las llegadas masivas.
El trazado presenta un único puerto puntuable, pero su dureza es suficiente para romper la carrera. La ascensión final a Les Praeres, de primera categoría, concentra toda la tensión del día. Son menos de cuatro kilómetros, pero con una pendiente media del 13 % y rampas que alcanzan el 27 %. Un muro que obligará a las favoritas a mostrar sus cartas antes del desenlace en el Angliru.
Favoritas en tensión y dudas por el estado físico
La neerlandesa Anna van der Breggen parte como una de las grandes referencias en la montaña. Sin embargo, su estado físico genera incógnitas tras la caída sufrida en la quinta etapa. La polaca Kasia Niewiadoma, brillante en las Ardenas, llega con confianza y un perfil ideal para este tipo de esfuerzos explosivos. También se espera la reacción de la francesa Pauiline Ferrand-Prévot, que ha competido con discreción en las primeras jornadas.
El ciclismo español estará representado por un bloque ambicioso. La veterana Mavi García buscará mantenerse entre las mejores. A su lado estará Paula Blasi, reveleación de la primavera gracias a sus actuaciones en las clásicas. La catalana afronta su primera gran prueba en la alta montaña. A ellas se suman escaladoras como Évita Muzic, Yara Kastelijn o Gaia Realini, todas con opciones de brillar en un terreno que favorece los ataque lejanos.
Les Praeres, primer filtro antes de Angliru
Con el Angliru esperado en la última etapa, el ascenso a Les Praeres promete ser el primer gran filtro para decidir a la sucesora de Demi Vollering en el palmarés de la ronda española. La dureza del terreno y la cercanía del final convierten esta jornada en punto clave para redefinir la general.
