Teresa Abelleira valora nuevos destinos tras seis temporadas en Valdebebas
La etapa de Teresa Abelleira en el Real Madrid se acerca a su final. La centrocampista gallega, una de las futbolistas que inauguró el proyecto blanco en 2020, ha decidido no renovar su contrato y abandonará la entidad al término de la presente campaña. Su salida supone el cierre de un ciclo marcado por el crecimiento del club y por su propio impacto en el centro del campo.
La internacional española, campeona del mundo en 2023, ha vivido un último año especialmente difícil. En febrero de 2025 sufrió una rotura del ligamento cruzado durante una concentración con la Selección en la previa de un duelo decisivo ante Inglaterra. La lesión, confirmada horas después del entrenamiento en Wembley, la apartó de la dinámica competitiva durante más de doce meses.
Aunque Abelleira regresó a los entrenamientos grupales a finales de marzo, no ha logrado entrar en ninguna convocatoria desde entonces. Con solo tres partidos restante —Atlético, Badalona y Granda–, parece difícil que pueda despedirse sobre el césped de la que ha sido su casa durante seis temporadas.
La salida de la gallega se suma a la de otras figuras importantes del proyecto, un escenario que obliga al club a replantearse su estructura deportiva. Su rol en la consolidación del equipo en la élite y su peso en la Selección que conquistó en Mundial la convierten en una baja especialmente sensible.
En paralelo, la mediocentro ya estudia su futuro profesional. Maneja propuestas de la Liga F y de otras competiciones europeas, aunque su prioridad es dar el salto a la Women’s Super League. La repercusión del campeonato inglés y el éxito reciente de varias españolas en la Premier la sitúan ante un destino atractivo. Entre los clubes interesados, el Brighton es el mejor posicionado para hacerse con sus servicios, una opción que le permitiría encontrarse con su excompañera Carla Camacho.
A sus 26 años, Abelleira encara un nuevo reto con la intención de recuperar su mejor versión tras una etapa dura marcada por la lesión. Su salida deja atrás una huella profunda en Valdebebas y abre un capítulo decisivo en su carrera.
