Tras superar duras fases previas, Barcelona SC integra un grupo exigente con Boca Juniors, Cruzeiro y Universidad Católica, en un desafío que pondrá a prueba su historia y lo que representa: la pasión, el orgullo y la identidad de su gente
Hay noches donde los sueños que alguna vez se escaparon regresan con más fuerza, como si el tiempo diera una nueva oportunidad.
Barcelona Sporting Club ya conoce su camino.
El día de ayer se realizó el sorteo de la Copa Libertadores, donde el Ídolo del Astillero aseguró su presencia en la fase de grupos tras superar duras instancias preliminares: eliminó a Argentinos Juniors en tanda de penales y dio el golpe en Brasil al vencer a Botafogo.
Una clasificación que no solo ilusiona, sino que también impone respeto. En varios medios internacionales de países como Colombia, Chile, Argentina y Brasil, el nombre de Barcelona SC no pasó desapercibido. Muchos evitaron enfrentarlo.
Esta será la participación número 32 del conjunto torero en la Libertadores. Un torneo que ha sido esquivo, que estuvo cerca de la gloria en 1990 y 1998, pero que aún no logra conquistar.
Hoy, los dirigidos por César Farías llegan motivados por lo mostrado en las fases previas, aunque con dudas en el torneo local.
El destino los ubicó en un grupo que muchos ya catalogan como el “grupo de la muerte”: Boca Juniors, Cruzeiro y Universidad Católica de Chile.
Pero si algo tiene Barcelona es fe.
Y si algo sobra en el pueblo amarillo, es creer.
El calendario será exigente. La fase de grupos se disputará entre abril y mayo, arrancando el 7 de abril y finalizando el 28 de mayo.
El debut será en casa, el 8 de abril, ante Cruzeiro, en un duelo inédito. El equipo brasileño, donde milita el ecuatoriano Kenny Arroyo, no atraviesa su mejor momento, lo que convierte este partido en una oportunidad clave para empezar con pie derecho. La revancha será el 27 de mayo.
Luego vendrá un viejo conocido: Boca Juniors. Cinco años después, ambos equipos se volverán a ver las caras. El duelo, programado para el 15 de mayo, tendrá un ingrediente especial: el regreso de Darío Benedetto a La Bombonera.
El historial favorece al cuadro xeneize, con tres victorias, dos empates y una derrota. El partido de vuelta se jugará el 6 de mayo.
Otro rival con historia será Universidad Católica de Chile. Un enfrentamiento que no trae buenos recuerdos para Barcelona SC, que ha caído en los cuatro partidos disputados entre ambos, tanto en la fase de grupos de 1967 como en los cuartos de final de 1993.
Los duelos ante “Los Cruzados”, que cuentan con el experimentado Gary Medel, se jugarán el 29 de abril en Guayaquil y el 20 de mayo en Chile.
Así, Barcelona SC se reencontrará con viejos fantasmas y grandes del continente. Un grupo que exigirá carácter, jerarquía y mentalidad para competir en un torneo que en los últimos años ha sido dominado por equipos brasileños.
Pero también es un grupo que puede marcar el verdadero nivel del Ídolo.
Porque si logra avanzar, no solo será clasificación… será reafirmación.
Además, el incentivo económico no es menor. El campeón de esta edición podría alcanzar ingresos cercanos a los 40 millones de dólares, según anunció el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez. Una cifra que representa un impacto clave para clubes que, en su mayoría, enfrentan dificultades financieras.
