El Real Oviedo recibe al Atlético de Madrid en la jornada 26 con la necesidad de puntuar tras sumar solo tres victorias en lo que va de curso liguero
Un duelo de necesidades en el corazón de Asturias
El Estadio Carlos Tartiere se viste de gala para recibir un enfrentamiento que desprende aroma a fútbol clásico en la máxima categoría nacional. La capital del Principado acoge este choque de trayectorias opuestas donde el Real Oviedo busca desesperadamente estabilidad frente a uno de los aspirantes al título. El ambiente en las gradas refleja la tensión de una temporada compleja para el conjunto local, cuya resistencia será puesta a prueba por la maquinaria de Diego Pablo Simeone.
La capital asturiana respira fútbol mientras los operarios del estadio ultiman los detalles sobre un césped que promete ser protagonista. Por su parte, el Atlético de Madrid aterriza en tierras ovetenses con la inercia positiva de su reciente desempeño en la máxima competición europea de clubes. Los locales, sin embargo, confían en el calor de su afición para revertir una dinámica que les ha mantenido en la zona baja de la clasificación general.
El desafío táctico de recomponer la zaga azul
El técnico del Real Oviedo se enfrenta a un rompecabezas de difícil solución debido a la acumulación de problemas físicos en su columna vertebral defensiva. Con las bajas confirmadas de David Costas y Eric Bailly, la estructura del equipo asturiano se ve obligada a una reconfiguración de emergencia ante el ataque más punzante del campeonato. David Carmo asumirá presumiblemente el liderazgo en el área, escoltado por jugadores que deberán multiplicar sus esfuerzos para contener las transiciones rápidas del rival.
En la faceta ofensiva, las esperanzas de la parroquia local recaen en la capacidad de finalización de Fede Viñas, quien ya acumula cinco dianas en la presente campaña. El delantero uruguayo necesita el suministro de balones de hombres como Ilyas Chaira y la visión de juego de un veterano ilustre como Santi Cazorla. Con esto, el conjunto azul intentará aprovechar las escasas fisuras que el sistema defensivo de Jan Oblak suele conceder en los partidos disputados lejos del Metropolitano.
A pesar de los ocho empates cosechados este curso, la falta de triunfos pesa en la moral de un vestuario que ve cada jornada como una final anticipada. La baja de Ovie por molestias añade una complicación extra a la medular, donde Sibo y Alberto Reina tendrán que lidiar contra el despliegue físico de Koke y Cardoso. Así, el equilibrio entre la intensidad en el repliegue y la eficacia en las contras será la llave que determine si el Real Oviedo puede competir los puntos.
El Atlético de Madrid y su artillería en estado de gracia
El conjunto madrileño llega al Carlos Tartiere exhibiendo una pegada que asusta a los rivales, personificada en la figura de Alexander Sørloth y su gran momento de forma. El delantero noruego ya fue el verdugo del equipo asturiano en el partido de ida, anotando un doblete que sentenció el encuentro antes de cumplirse la media hora. Julián Álvarez acompaña esta amenaza con una movilidad constante que desarticula las marcas zonales, sumando siete goles y tres asistencias en su cuenta particular.
Sin duda, Simeone ha logrado engranar una plantilla donde la mezcla de juventud y veteranía permite gestionar los esfuerzos entre las distintas competiciones oficiales que afrontan. La presencia de Antoine Griezmann sigue siendo el factor diferencial en la creación de juego, permitiendo que llegadores como Giuliano encuentren espacios libres en la banda. No obstante, la ausencia de Pablo Barrios por lesión obliga a ajustar los roles en un centro del campo que no podrá contar con su habitual dinamismo.
El histórico de enfrentamientos favorece ampliamente a los visitantes, quienes han logrado imponerse en cuatro de los últimos cinco duelos directos disputados entre ambos. Sin embargo, el Atlético es consciente de que el Tartiere es un feudo que exige máxima concentración para evitar sorpresas desagradables ante equipos que luchan por la supervivencia. Con este panorama, los rojiblancos buscarán imponer su jerarquía desde el pitido inicial para evitar que el Real Oviedo crezca emocionalmente durante el transcurso del partido.
