Con 20 años y un sueño por cumplir, el jugador gaditano va sumando objetivos y rompiendo fronteras. La noche de ayer y su gol en el 90 le convirtieron en el héroe de la afición sanluqueña
Minuto 90, empate a cero en el marcador, un resultado que a fin de cuentas no servía de mucho para el equipo andaluz. Fue un saque de esquina que se celebraba como un tanto que terminó dentro de la red. Pablo Barea, jugador del Atlético Sanluqueño desde principios de temporada, fue el salvador de la noche; con un remate de cabeza, rozando el palo derecho, convirtió los nervios de la afición en pura celebración.
Aunque es conocido que el equipo no está viviendo su mejor momento de la temporada, estos tres puntos son un verdadero respiro para los de Pedro Mateos, quien se enfrentaba a su primer partido en los banquillos del Sanluqueño. El lateral derecho del equipo andaluz no comenzó como titular, salió en el minuto 87, pero eso no le impidió seguir presionando y ayudar al equipo a llevarse la victoria. Tres minutos en el campo le bastaron para rascar tres puntos muy importantes para buscar la salvación en la categoría.

Con esta victoria dejan de ser los colistas de la clasificación, y suman a su palmarés un triunfo más. Los sanluqueños llevaban cinco partidos sin ganar, y de los últimos 14 partidos solo habían ganado uno, por lo que esta victoria es un soplo de aire fresco para el club y los jugadores, además de una alegría que sin duda alguna necesitaban.
Pablo Barea llegó este verano al equipo con el objetivo de sumar minutos, aprendizajes y experiencia, y aunque la temporada no comenzó como a él le hubiese gustado, su trabajo del día a día y su constancia y esfuerzo, le han hecho ser un jugador a tener en cuenta en el banquillo del club gaditano. Hace dos fines de semana obtuvo su segunda titularidad con el equipo, y ha ido acumulando minutos poco a poco a lo largo de las jornadas ligueras, pero el partido de anoche supuso, no solo una alegría para él, sino también para todo el club y los aficionados, Pablo Barea se convirtió en el héroe de la noche.
