Con 20 años y un futuro muy prometedor como futbolista, el joven central sevillano se enfrenta a su segunda temporada en el conjunto azulino con el objetivo de dejar constancia de todo el talento que tiene por mostrar
No todos los futbolistas que quieren convertirse en profesionales comienzan en la misma página ni parten desde el mismo punto. Algunos ya comienzan a jugar en lo más alto y otros empiezan desde más abajo. La cuestión es que con esfuerzo, trabajo y constancia se puede llegar al mismo punto, se puede conseguir el mismo objetivo. El joven defensa inició su pasión por el fútbol en el parque de su pueblo, con cuatro años, un balón de fútbol y sus amigos.
Antonio Salguero, nacido en Las Cabezas de San Juan, Sevilla, en el año 2005, empezó a jugar a fútbol con cinco años en el club de su pueblo, el Club Deportivo Cabecense, allí se formó en las categorías inferiores hasta su primer año de cadete. Con 15 años y un sueño por cumplir, Antonio fichó por el Real Betis Balompié en su segundo año como cadete.
Allí estuvo cuatro temporadas. En su etapa en el equipo verderón ha marcado cuatro tantos y ha acumulado más de 4000 minutos con la camiseta verdiblanca. Su explosión como futbolista llegó en la temporada 2023/24, su última temporada como bético, donde con solo 18 años jugó en División de Honor con el equipo juvenil y en Segunda Federación con el filial del club andaluz.
Esa campaña marcó un antes y un después en la vida de Antonio, tanto a nivel personal como profesional, pues consiguió entrenar en alguna ocasión con el primer equipo. El joven central del Xerez Deportivo tuvo la oportunidad de alcanzar un sueño, de cumplir un objetivo al que aspiran muchos chicos que sueñan con convertirse en futbolistas profesionales.
Con 19 años y tras su alto rendimiento en las categorías inferiores del Real Betis Balompié, Antonio Salguero fichó por el primer equipo del Xerez Deportivo Fútbol Club, en el que está actualmente hasta 2026. En un principio, el joven futbolista llegó al club jerezano por una temporada, pero su gran desempeño del año pasado le hizo ampliar el contrato una campaña más. Ya en su primera temporada con la camiseta azulina, Antonio ha jugado 1713 minutos y ha marcado un gol y está dispuesto a mejorar sus números de cara al nuevo ciclo que está por empezar.
El joven sevillano destaca en el campo por su gran salida de balón, su contundencia en el juego aéreo y su inteligencia a la hora de escaparse de jugadas y momentos de gran presión.
Esta temporada llega con ilusión, ganas y mucho por demostrar. El central azulino se enfrenta en esta campaña a muchos retos tanto personales como profesionales, y uno de ellos es mostrarle tanto al club como a los aficionados todo lo que es capaz de hacer y todo lo que tiene por enseñar.
Antonio es talento, pasión, trabajo, esfuerzo y constancia, entre muchas otras cosas. Tiene todo lo que un futbolista debe tener para triunfar y para conseguir aspirar a grandes cosas. Esto es solo el principio de la gran carrera que seguro le espera por delante.