Varios meses después del partido correspondiente a los 1/8 de final, donde los de Ancelotti certificaron el pase de ronda en un final de partido agónico frente al RC Celta, la Copa del Rey volvía al Santiago Bernabéu, esta vez, en forma de semifinales.
Real Madrid y Real Sociedad se enfrentaban hoy en la VUELTA de las semifinales, en un duelo en el que los blancos llegaban con la idea de defender en su feudo la ventaja lograda en la ida (0-1). Por otro lado, los donostiarras pese a estar en desventaja en el cómputo global de la eliminatoria, llegaban a la capital con la idea de dar una nueva campanada, tal y como ya ocurrió en el Santiago Bernabéu hace cinco años.
XI Inicial Real Madrid: Lunin; Lucas Vázquez (C), Raúl Asencio, David Alaba, Camavinga; Valverde, Tchouaméni; Bellingham, Rodrygo, Vinícius Jr; Endrick.
XI Inicial Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Zubeldia, Aguerd, Ahien Muñoz; Kubo, Luka Sučić, Zubimendi, Pablo Marín, Barrenetxea; Oyarzabal (C).
Primera parte
El encuentro comenzó con varias rotaciones en el sistema blanco. Alaba entró junto con Asencio como líder de la zaga blanca debido a la ausencia de Rüdiger. Camavinga volvió al lateral, demarcación en la que el francés no se veía desde el encuentro frente al Sevilla en la jornada 18 de LaLiga. Por último, Endrick se hizo con la posición de 9, sustituyendo a Mbappé, y reafirmando su importancia en Copa, siendo el máximo goleador del Real Madrid con 4 dianas.
La Real comenzó con personalidad y carácter (algo que le está costando esta temporada realizar a domicilio), siendo dueño del balón, y ejerciendo una presión alta que provocó que los blancos no disfrutaran de una salida de balón aseada.
Pese a las basculaciones constantes de los visitantes, el Madrid supo combinar con efectividad, y tras un desplazamiento en largo, en el 8’ llegó la primera ocasión de peligro desde las botas de Endrick. El brasileño volvió a levantar a la grada del Bernabéu del asiento tras realizar un intento de chilena que se marchó por muy poco.
La ocasión generó impacto en el juego y el Madrid volcó todas sus prestaciones para intentar abrir el marcador. Vinícius tras una hilada salida de balón, recibió en el perfil izquierdo y generó una nueva ocasión para los blancos.
Remiro aprovechando la transición de los locales, sacó rápido y provocó la primera ocasión en la que el Madrid se vio en apuros tras un lento repliegue. Sin embargo, la aportación defensiva de Vinícius opaco el peligro donostiarra.
Llegando al ecuador de la primera mitad, el gran problema de los blancos en la presente campaña volvió a aparecer. La Real anotó el primer tanto de la noche, metiendo así el miedo de una posible remontada en la afición local. Asencio salió de zona, Lucas dudó en saltar a Oyarzabal, quien había salido del sector del 9 desajustando la defensa, y Barrenetxea aprovechando el espacio, resolvió a placer y no perdonó poniendo el empate en la eliminatoria.
Tras el empate, la Real recibió una mala noticia, y es que Aguerd, quien ya llegaba tocado al encuentro, se marchó lesionado en el 26’. Por su parte, ingresó en el terreno de juego Elustondo.
Tan solo 5’ después de su entrada, el propio Elustondo, aun haciéndose a la idea y al ritmo que exigía el partido, estuvo lento en la cobertura. Vinícius lo aprovechó y sacó su magia a pasear, firmando lo que sería la 11ª asistencia de la temporada para el extremo, esta vez a Endrick con la famosa trivela. El otro brasileño, lejos de desaprovechar la oportunidad, demostró su talento a la hora de definir y picó la pelota con un toque sutil para empatar el partido y poner por delante al Madrid en la eliminatoria. (1-1)
La 5º diana en Copa para el 16 sentó bien en el conjunto blanco. Los locales, a través del dominio de balón y de acciones esporádicas de altísimo nivel de sus jugadores, en especial de Jude Bellingham, quien estaba siendo excelso, adormilaron el encuentro con la intención de irse en dirección a los túneles de vestuarios con ventaja en el cómputo global de la eliminatoria.
Y así fue, 3’ después del tiempo añadido, Alberola Rojas miró el crono y señaló el pitido final, ofreciendo a los 22 jugadores abandonar el terreno de juego.
Segunda parte
En la primera jugada de la segunda mitad, Rodrygo sorprendió a todos y estuvo a unos pocos centímetros de lograr un gol olímpico. El ritmo era frenético y las ocasiones de los de Ancelotti no cesaban. Desde el otro costado, Rodrygo volvió a poner un centro, Asencio remató y tras una secuencia de rebotes, Bellingham pidió penalti por un manotazo de Remiro. Ancelotti agitó el banquillo, y dio entrada a Mbappé por un Endrick que se marchaba ovacionado.
En el 70’ de partido la Real amenazó en acción a balón parado, provocando que Lunin firmara una de las mejores paradas del encuentro. Los de Imanol no habían dicho su última palabra, y la fragilidad defensiva del Madrid sumada a una pizca de suerte y a una gran acción de Pablo Marín, permitió que los vascos igualaran la eliminatoria a falta de 15 minutos para el pitido final. (1-2)
La sensación que dejaba el gol en el Bernabéu era de que el fantasma de la remontada que ya sufrieron en el año 2020 podía repetirse. Tan solo 5’ después, la Real silenció el feudo blanco con un gol de Oyarzabal que ponía la eliminatoria patas arriba. (1-3)
El Madrid necesitaba una reacción veloz si quería obtener el billete hacía Sevilla para disputar la final. Y como es habitual en el Santiago Bernabéu, pese al mal juego del equipo, cuando sus jugadores necesitan remontar, se transforman. Regate precioso de Vinícius y definición inmejorable de Bellingham para poner tablas en el marcador. (2-3)
La eliminatoria estaba igualada, y el Madrid arrastrado por la alegría del empate, firmó la remontada con un gol de Tchouaméni en acción a balón parado. (3-3)
El encuentro parecía llegar a su fin, Alberola Rojas señaló 7 minutos de añadido, y algo atípico en el Bernabéu cuando los blancos consiguen remontar, sucedió. La Real tras una nueva endeble acción defensiva del Madrid, puso el empate en la eliminatoria a falta de 5 minutos para el final. (3-4)
Prórroga
Tras una transición de libro dirigida por Mbappé, Vinícius tuvo en sus botas la primera ocasión de la primera mitad de la prórroga. Mbappé siguió insistiendo, pero sin acierto. El partido estaba roto y el cansancio empezaba a hacer mella.
Segunda mitad de la prórroga
En la segunda mitad Ancelotti agitó de nuevo los banquillos. Vinícius quien estaba siendo de lo más destacable de la prórroga, realizó una gran acción y desató la polémica en el Bernabéu tras recibir una dura entrada de Olasagasti.
Las acciones a balón parado no estaban siendo una faceta favorable para los blancos esta temporada, pero las estadísticas están para romperlas. Rüdiger se lo tomó al pie de la letra, y el Madrid anotó su segundo tanto de la noche procedente desde el saque de esquina.
Al final con sus luces y sus sombras el Real Madrid conseguía el billete a Sevilla para disputar lo que sería su cuarta final de la temporada.