La “insurrección” de los jóvenes en España

 

España fue derrotada y humillada en los dos últimos campeonatos internacionales absolutos. Desde entonces, una nueva camada de jóvenes futbolistas ha derribado las puertas de la élite para liderar un nuevo proyecto con el que pretenden recuperar la dignidad, el respeto y el honor de los caídos años atrás


España ha cambiado. Por más que muchos aficionados pierdan el tiempo en la polémica que acompaña a la selección absoluta en cada partido en torno a los pitos a Gerard Piqué, el rumbo del combinado nacional ha virado notablemente. Tras la humillación ante Italia en la última Eurocopa, Lopetegui cogió las riendas de un grupo que tras tocar fondo en los últimos campeonatos internacionales tiene hambre de volver a demostrar al mundo que sigue siendo un bloque temible. 

Si bien es cierto que el sello de identidad del juego no se ha perdido, el gusto por el toque, la posesión y el control con el balón, el técnico vasco ha sabido aprovechar las distintas alternativas que los internacionales españoles garantizan con la pluralidad que les caracteriza. España no es tan previsible como antes, es más vertical y especula menos en la sala de máquinas. A ello ha contribuido la idiosincrasia tan singular de las nuevas generaciones. El ejemplo más claro lo estamos viendo en el Europeo sub 21. Celades ha conseguido armar un bloque donde la pegada, la velocidad y las transiciones defensa ataque combinan a la perfección con la presión, la paciencia en la organización y la firmeza defensiva.

Los éxitos de los diversos combinados juveniles en las últimas competiciones internacionales unidos al fantástico rendimiento de la selección absoluta, España no conoce la derrota desde que Lopetegui es el seleccionador, han despertado de nuevo la ilusión de la afición por el presente y el futuro del barco español. No obstante, no debemos de caer en la prepotencia y en la excesiva confianza que antaño nos provocó la pérdida del trono mundial. Si España quiere recuperar el respeto perdido bien hará en mirar este viernes la final del Europeo Sub 21 que se celebra en Polonia para aprender de un grupo de jóvenes unidos, humildes, serios, trabajadores y con un talento descomunal que aspiran a batir a Alemania para alcanzar la gloria en el viejo continente y demostrar que están preparados para liderar la insurrección del “proletariado” ante la “élite” del fútbol español.

Fotografía: www.sefutbol.com

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